Hay días en que quisiera formatearme y reinstalar todo de vuelta. Sí, lo sé, es una metáfora muy estúpida, pero acabo de hacer eso con mi rígido. Dos días sin internet, muy feo el asunto.
Pero en realidad todo se vuelve muy agobiante si ocurren una seguidilla de porrones. Más cuando se sabe (o se sostiene) que el 80% de las cosas que uno hace dependen de desiciones que toma y acciones que lleva a cabo. La responsabilidad ante tantas cagadas una tras otra no me deja mucho espacio para la evasión.
El "mañana empiezo" y "nunca más haré ..." van varios años que perdieron peso literal, y la ira que me genera es esa incidiosa y pulsante, que va por debajo y detrás de los órganos del cuerpo, esa es la que tarda en irse, ( si es que lo hace). No le puedo echar la culpa a los genes tampoco.
2012
Hace 3 meses
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