Yo no creo que llegue a las mil palabras por día, mas ahora que me paso de onomatopeya, interjección o demás recurso semiverbal. Aún así, supongo que las frustraciones miedos y otros pesares pueden contarse con menos de 30 palabras o dos renglones.
Hoy pensaba llamar a Silvana y me di cuenta que me era casi imposible ir a visitarla, así que ahora entre en un circulo de verguenza y estupides que me puede llevar por mal camino, en fin, la extraño horrores, pero ir a su casa se ne hace imposible y apelando a la practicidad no pense en sus sentimientos. Los veintipico son asi: Uno va poco a poco metiendose en su vida con tanta poca dedicacion y falsas promesas que llega un momento en donde no hizo casi nada de lo que tenía pensado. Como si un mes fuese eterno, pasan los años con cualquier cosa. Ahora, cuando otro saca la cuenta del tiempo que paso, es el problema.
Y bueno, Silvana se dio cuenta que estoy en cualquiera. Hola realidad, estoy encerrado en mi glamorosa y enfrascada vida de sexo, intelectualismo frenesi, y dudoso buen gusto.
Voy a terminar como esas estrellas de cine venidas a menos, lleno de recuerdos y papeles viejos.
Podria decir que estoy a tiempo de cambiar, pero sé muy bien que hasta el proximo fin de semana dificilmente pueda ir a visitarla...
viernes, julio 29, 2005
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