sábado, agosto 14, 2010

Y la cadena alimentaria es como esto...

Tan real como el bostezo, tan literal que doy asco, a veces uno se cree brillante y simplemente se esta incendiando. Y bueno, esta semana hubo claros ejemplos al respecto; mientras intento decir que no.
Algunas cosas, de esas a las cuales uno le escribe por msn derivados comenzaron a desaparecer, de hecho uno, con el único que sentía hacer las cosas de manera correcta, agradable, moderado, con un trato escrito empático y agradable. No más, por lo visto fue descartado como quien se aburre del diario gratuito en el subte y cumple con el deber cívico de dejarlo en el tacho de basura.
Sin palabras, hechos.
Furiosmante respetable, yo puedo estar meses con un contacto sin hablarle hasta que decantan las ganas del otro lado y deja de aparecer en verde.
Otros no telaraban mi falta de relajación, por supuesto que no me relajaré con alguien moderadamente atractivo, altamente morboso. y que quiera ingerir algún fludo mío en el primer semestre de conocerme. Decidí bajarlo de un "ok, bueno" luego de comenzar su exordio a la relajación sexual, la política de los pueblos y lo superado que está en su vaya uno a saber qué.
Otros mantienen ciertas posturas, yo algunas intransigencias...Creo que aún puedo hacer algo mejor que esto. Cómo por ejemplo plantearme un "¿Por qué no?

viernes, enero 29, 2010

El tiempo usado

En busca del tiempo perdido...¿Para qué? El detalle funesto es que el tiempo usado es el que marca las pautas del destino, la vejes se sostiene en ese detalle casi imperceptible; la pérdida de la espontaneidad, la aceptación de reglas, de patrones, descubrir que las cosas danzan constantemente con el mismo ritmo y una ligera variación de la canción-
En fín, amanecer... Ocaso...Amanecer...Ocaso. Encuentras varios casos que representan el todo, comienzas a ver que las realidades son creencias, o peor, que son creencias muy necesarias a menos que te propongas realmente hacer algo concreto de tu situación... ¿Para qué? Elipsis vulgares.
Entonces ves que algunos deliran esperanzas o poses, o desafían la gravedad sabiendo que van a caer de todos modos. Y luego sueño que estás conmigo charlando de cosas que nunca te dije, o que estás rodeado de niños que te toman de los dedos llevándote al horror.
Luego en el medio del día encuentro que las plantas tienen algo de tacto, que las palabras escritas revelan el ridículo y las dichas lo confirman.
Pero aún así mantenerse a unos centímetros de todo implica el esfuerzo de creer que realmente se puede estarlo.