viernes, enero 29, 2010

El tiempo usado

En busca del tiempo perdido...¿Para qué? El detalle funesto es que el tiempo usado es el que marca las pautas del destino, la vejes se sostiene en ese detalle casi imperceptible; la pérdida de la espontaneidad, la aceptación de reglas, de patrones, descubrir que las cosas danzan constantemente con el mismo ritmo y una ligera variación de la canción-
En fín, amanecer... Ocaso...Amanecer...Ocaso. Encuentras varios casos que representan el todo, comienzas a ver que las realidades son creencias, o peor, que son creencias muy necesarias a menos que te propongas realmente hacer algo concreto de tu situación... ¿Para qué? Elipsis vulgares.
Entonces ves que algunos deliran esperanzas o poses, o desafían la gravedad sabiendo que van a caer de todos modos. Y luego sueño que estás conmigo charlando de cosas que nunca te dije, o que estás rodeado de niños que te toman de los dedos llevándote al horror.
Luego en el medio del día encuentro que las plantas tienen algo de tacto, que las palabras escritas revelan el ridículo y las dichas lo confirman.
Pero aún así mantenerse a unos centímetros de todo implica el esfuerzo de creer que realmente se puede estarlo.